Cobertura Especial: Elecciones presidenciales de México

Cobertura Especial: Elecciones presidenciales de México

Reporte: Inyectan financiamiento ilegal a campañas

Por cada peso mexicano de gasto oficial en campaña hay 15 pesos ilegales, aseguran.

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    EFE

    Por cada peso mexicano que se reporta como gasto ejercido en una campaña electoral, otros 15 se mueven por debajo de la mesa y son de origen desconocido, denunció el martes la ONG Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) en un informe.

    "Estamos en un esquema de simulación en que el generosísimo financiamiento público que reciben tanto los partidos como los candidatos parece no alcanzar, porque por cada peso ($0.05) que entra para las campañas hay otros quince pesos ($0.77) por debajo e la mesa", dijo en una entrevista con Efe la presidenta de MCCI, María Amparo Casar.

    En el informe "Dinero bajo la mesa. Financiamiento y gasto ilegal en campañas políticas en México" se analizan los gastos en las 15 elecciones a gobierno estatal de 2016 y 2017, aunque sus resultados son extrapolables a los comicios del 1 de julio, aseguraron los autores del informe.

    "Son prácticas de todos los partidos y candidatos", remarcó Casar, quien destacó que el principal problema recae en la fiscalización, a cargo del Instituto Nacional Electoral (INE), que tendrá que "fiscalizar más de 3,000 cargos de elección popular" pese a no ser el órgano más apropiado.

    El estudio recuerda que en 1996 nació un sistema de financiamiento público de partidos que hasta la fecha ha destinado a las agrupaciones políticas cerca de 100,000 millones de pesos ($5,102 millones).

    Y solo en estos los comicios de este año, los más grandes y costosos de la historia del país, los partidos recibirán 11,844 millones de pesos (unos $604 millones).

    No obstante, la cifra de gasto sería mucho más astronómica, pues según el estudio en promedio los candidatos a gobernador gastaron diez veces más que el tope legal, pues esta cantidad de dinero es la que requieren para ser "competitivos" en los comicios.

    Con una contradicción, los candidatos afirman que solo gastaron en promedio 42% del tope de gastos, aunque el INE subió el porcentaje hasta el 49%.

    Además, los partidos mintieron, porque subreportaron 27% de los gastos y 4% de los ingresos. "¿Dónde está este ingreso no reportado, de dónde viene?", cuestionó Casar.

    Con cifras oficiales a 2017, los partidos gastaron en las elecciones locales 276,400 millones de pesos ($14,102 millones), pero solo se sabe del origen de 31,700 millones de pesos ($1,618 millones).

    "Sabemos que provienen de financiamiento privado, que salvo una pequeña parte de particulares, está prohibido en México", explicó la presidenta de la ONG.

    Otros mecanismos para lograr más dinero para campañas son los desvíos de recursos públicos mediante la subcontratación forzosa, los descuentos de nómina, el uso de empresas fantasma o los sobrecostos en obras públicas.

    Buena parte de esta ingente cantidad de recursos se destina al pago de estrategas políticos, coberturas de medios y, sobre todo, clientelismo. Este último "tiene muchas caras: la de movilizar, inhibir o comprar el voto", explicó Casar.

    Indicó que estas prácticas se documentan en el estudio a través de 60 entrevistas con actores involucrados en el proceso electoral como operadores políticos, candidatos o estrategas de campaña.

    Para Luis Carlos Ugalde, director general de Integralia Consultores, que elaboró el informe junto con MCCI, el "gran problema del país es que en buena parte está construido sobre el clientelismo, con ejércitos de mercenarios que movilizan el voto por uno u otro", explicó.

    Para el experto, que fue presidente del Instituto Federal Electoral (IFE, precursor del INE) de 2003 a 2007, el informe adquiere relevancia porque es la primera vez que explica "el modus operandi" del financiamiento en campaña, que es "el mayor problema de la democracia mexicana".

    A 32 días de las elecciones, los candidatos presidenciales no han llegado al máximo de lo que pueden gastar en campaña, aunque algunas cifras no dejan de ser sorprendentes.

    Ricardo Anaya, aspirante presidencial del conservador Partido Acción Nacional (PAN), ha gastado 48% de lo permitido, el oficialista José Antonio Meade 34%, el izquierdista y líder en las encuestas Andrés Manuel López Obrador 9% y el independiente Jaime Rodríguez Calderón solo 3%.

    Para hacer frente a este evidente descontrol, en el informe se presentaron hasta diez propuestas de política pública.

    Entre estas, pide reformular los criterios generales del gasto en campaña, lograr un sistema integral de fiscalización, modificar el sistema de contrataciones a nivel local, controlar el uso de efectivo en operaciones o instalar urnas electrónicas.