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Inmigración en Nevada: Cifras de una crisis

Deportaciones, incertidumbre por DACA y falta de jueces han contribuido a un crisis migratoria en Estados Unidos. Antes de lograr la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump prometió la deportación de millones de personas además de asegurar la frontera con México con la construcción de un muro que ayudaría a evitar el cruce de inmigrantes indocumentados.

Ahora ya como presidente, ha empezado a cumplir con esa promesa, pero a pesar de los trabajos por parte de su administración para ampliar su red de pescas de inmigrantes indocumentados, las cortes de inmigración se han atrasado debido a los miles de casos pendientes.

Los retrasos en las audiencias han alcanzado tiempos de espera récord ya que hay audiencias que han sido postergadas hasta julio del 2022, dejando a miles de personas en la incertidumbre sobre su futuro migratorio.

Estados Unidos cuenta con 58 cortes de inmigración y 200 sitios para realizar las audiencias, 17 de esas cortes y 113 de esos sitios se encuentran dentro de los centros de detención. Lugares que son atendidos por los 334 jueces, que son abogados nombrados por el Fiscal General.

El número de casos retrasados durante el 2017 es de más de 617 mil, en comparación con los 125 mil que había durante el 2000. Debido a estas demoras, el promedio que toma para resolver un proceso de inmigración, es de 468 días.

Estas esperas se dan como resultado de las escasez de jueces en las cortes de inmigración, según la jueza Dana Leigh Marks, presidenta de la Asociación Nacional de Jueces de Inmigración. Por lo que un caso de inmigración toma en promedio 468 días, alrededor de 145 días para quienes están detenidos o 605 días para quienes no han sido detenidos.

En Nevada, hay 242 inmigrantes detenido solo en el Centro de Detención de Hendeson, 147 en el Centro de Dentención del Sur de Nevada en Pahrump, y 11 en la Cárcel del Condado Washoe en la ciudad de Reno. 

Según TRAC, organización sin fines de lucro en la Universidad de Syracuse, en Nueva York, que ha recolectado y organizado datos de las agencias federales durante décadas y ponen esos datos a disposición del público, Las Vegas cuenta con 2,040 casos de inmigración pendientes, más de 200 de los cuales no tienen una fecha agendada.

Por otro lado, Reno cuenta con 429 casos en espera, más de 10 de los cuales no han sido agendados; mientras que en Pahrump hay 136 casos pendientes, alrededor de 5 de los cuales no tienen fechas para una audiencia con un juez de inmigración.

Pero además de los retrasos en las audiencias, las deportaciones también están tomando más tiempo, durante el 2009 se tardaba 234 días para poder deportar a un inmigrante, pero durante el 2017 el tiempo promedio de una repatriación es de 517 días.

En el estado de Nevada, el 62.4% de personas que van a una corte de inmigración son deportadas.

Y es que aunque los retrasos iniciaron desde el mandato de Barack Obama cuando promovía la ejecución de la ley en todos los casos de inmigración, sumado con los recortes de gastos por parte del Congreso; la nueva administración está dirigiéndose a un grupo mucho más amplio e incluye a personas que podrían ser elegibles para quedarse en el país, según Jeremy McKinney, de la American Immigration Lawyers Association (Asociación Americana de Abogados de Inmigración).

"El problema se estuvo formando por años, pero esta administración lo está haciendo mucho, mucho peor", dijo McKinney, "Ellos arrestarán a cualquier persona con pulso y que sospechen que está en los Estados Unidos sin permiso, sin considerar si esa persona representa un riesgo para la comunidad", agregó.

Y es que hay más de 43 millones de personas nacidas en el extranjero que viven en Estados Unidos, lo que representa a un 13.5% de la población total, 11.1 millones de los cuales son personas que no cuentan con documentos para vivir en el país, lo que representa 1 de cada 4 inmigrantes.

Ellos arrestarán a cualquier persona con pulso y que sospechen que está en los Estados Unidos sin permiso, sin considerar si esa persona representa un riesgo para la comunidadJeremy McKinney, American Inmigration Lawyers Association

El Centro de Investigación PEW reveló que de todos los inmigrantes indocumentados en el país, más de la mitad viven en los estados de California, Texas, Florida, Nueva York y Nueva Jersey, mientras que el mayor porcentaje de aquellos que no cuentan con papeles viven en Nevada.

El estado de plata cuenta con el 7.35% de todos los inmigrantes indocumentados del país, mientras que los demás estados con el mayor número son California (6%), Texas (6%), Nueva Jersey (5.6%) y Arizona (4.8%).

Del total de inmigrantes sin la documentación para vivir en Estados Unidos, alrededor de 8 millones cuentan con un empleo en el país, de los cuales la mayoría se especializan en trabajos como la agricultura (17%), construcción (13%) y hospitalidad (9%).

Hispanos salen adelante trabajando bajo el sol en medio del desiertoHispanos salen adelante trabajando bajo el sol en medio del desierto

Todos estos tipos de empleos están disponibles en el estado de Nevada, especialmente en la ciudad de Las Vegas en donde hay disponibilidad de todas estas industrias, según Edgar Flores, asambleísta de Nevada, cuyo distrito es formado en un 64% por hispanos.

Flores, quien es hijo de inmigrantes que se mudaron al país por un futuro mejor, dice que el crecimiento de Las Vegas es lo que termina atrayendo a los hispanos hacia el sur de Nevada, en donde puedes encontrar trabajo como indocumentado especialmente de construcción.

Asambleísta hispano de Nevada trabaja para todos los inmigrantesAsambleísta hispano de Nevada trabaja para todos los inmigrantes

“Aquí en Nevada es un lugar donde hay que darle la bienvenida al inmigrante, porque día y noche vienen personas del extranjero, ya sea a hacer turismo o a trabajar”, dijo Flores, y es que gracias al turismo en Las Vegas, tanto en hospitalidad como en construcción se generan miles de empleos.

Según Gioconda Argüello Kline, secretaria y tesorera del sindicato de la culinaria, alrededor de 57 mil personas son representadas por ellos, la mayoría de los cuales son inmigrantes, en su mayoría hispanos que trabajan en los hoteles alrededor del estado de Nevada.

Uno de los hispanos que más ha sobresalido en el estado de plata es José Ledón, empresario cubano quien dirige a una de las 500 compañías de construcción más importante del país, y al referirse sobre los hispanos dijo: “la mejor mano de obra que he tenido en este negocio, no sé si es por el hambre, el hambre de trabajo, de prosperar, de hacer algo mejor en su vida para él y su familia”.

Cubano prefiere y emplea a cientos de hispanos en NevadaCubano prefiere y emplea a cientos de hispanos en Nevada

Pero a pesar de las oportunidades de empleo, hay mucho inmigrantes indocumentados que no cuentan con trabajo, además de vivir con el miedo y riesgo de la deportación, lo que también puede generar problemas de ansiedad y estrés entre los hijos de estas personas.

Y es que durante el 2014, más de cuatro millones de menores de 18 años que nacieron en Estados Unidos, contaban con uno o ambos padres indocumentados, según el Centro de Investigación PEW; lo que causa separación de familias por las deportaciones.

Immigración cortes por los númerosImmigración cortes por los números

(Publicado viernes 20 de octubre de 2017)

Tal es el caso de Gregorio Rodríguez y sus 4 hijos, quienes ahora viven sin su madre debido a que fue deportada durante el mes de septiembre. Ella había recibido una orden de deportación en 1992, pero su esposo reveló que nunca salió del país y tras una discusión con ella, fue arrestada y deportada al saberse su estatus migratorio.

El asambleísta Flores, quien también es abogado de inmigración, dijo que las deportaciones han llegado a niveles sin precedentes: “Hemos visto a individuos que salen deportados por alto tan sencillo como un DUI, hemos visto personas que salen deportadas por algo tan sencillo como agarrar un ticket de tráfico, no hacen caso, se olvidan y luego les giran una orden de arresto, y ahora están en proceso de deportación” reveló.

Y es que la deportación de padres puede provocar un estrés en los niños que pasan por estas situaciones; según el Centro Nacional de Investigaciones Sobre Niños y Familias Hispanas, hay 18 millones de niños hispanos en el país de los cuales el 94% son estadounidenses, de esos menores, del 25 al 28%, cuentan con al menos un padre indocumentado.

Este también es el caso de miles de jóvenes que habían encontrado un refugio con la creación de DACA, ahora todos están en la incertidumbre tras la remoción del programa por parte del Fiscal General de Estados Unidos durante junio.

Ahora el gobierno federal puso al 5 de marzo como una fecha límite para que el Congreso llegue a una solución sobre la situación de los 800 mil jóvenes en Estados Unidos.

Por lo mismo senadores demócratas lanzaron un propuesta conocida como Dream Act, lo que permitiría que todas estas personas pudieran tener un permiso de trabajo que podría llevar a la residencia, y eventualmente a la ciudadanía.

Pero ahora el presidente Trump ha revelado que no apoyará una legislación para apoyar a los “dreamers” a menos de que se financie el muro en la frontera con México, además de agilizar las deportaciones, entre otras peticiones.

Al anunciar el final del programa DACA, el gobierno federal anunció que miles podrían renovar por última vez su permiso, pero tras la fecha límite, alrededor de 22 jóvenes no lo hicieron, por lo que ahora no contarán con un permiso de trabajo

Es por esto que de no ser aprobado el Dream Act, los 12 mil jóvenes que se benefician de DACA en Nevada regresarán a la sombras, además de que podrán ser objeto de deportaciones por parte de inmigración.

    Créditos

    Antonio Rodríguez - Reportero ▪ Adán Jaramillo - Productor digital ▪ Abel Ortiz - Camarógrafo