Las Malvinas quieren seguir británicas

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    Las Malvinas quieren seguir británicas

    Las autoridades electorales reportaron un 92% de participación entre las 1,650 personas habilitadas en las Islas Malvinas para votar en un referendo para demostrar a Argentina y el resto del mundo que están decididos a seguir siendo un territorio británico de ultramar.

    No son muchos los habitantes de este archipiélago del Atlántico Sur cuya soberanía reclaman Gran Bretaña y Argentina -apenas 2,563 residentes-, aunque hacen todo lo posible para demostrar sus intenciones, agitando banderas británicas y decorando sus vehículos todoterreno con los colores rojo, blanco y azul.

    El isleño Barry Nielson dijo que el referendo "demostrará al mundo cómo nos sentimos, que somos británicos y que preferimos seguir británicos. Nada queremos con Argentina, absolutamente nada".

    El observador electoral Juan Henao dijo que el proceso fue completamente normal y que más del 70 % de los votantes habían emitido su voto el lunes por la tarde. Las urnas cerraron a las 6 de la tarde y se anticipaban los resultados para el lunes por la noche.

    La boleta presentaba una pregunta para responder por sí o por no: "¿Desea que las Islas Falkland (Malvinas) retengan su estatus político como territorio de ultramar del Reino Unido?"

    La mayoría de los isleños entrevistados por The Associated Press anticiparon un voto abrumador en favor del "sí".

    En esta elección no les ofrecieron alternativas, como independencia plena o cierta relación política con Argentina. El gobierno de las islas dijo que en el caso hipotético de una mayoría por el "no", exploraría alternativas en una segunda votación más adelante.

    El gobierno prohibió la votación de contratistas temporales o personal de la guarnición militar británica, como también de todo el que no hubiese residido en las islas durante los 12 meses anteriores, lo que excluye a varios malvinenses que escogieron vivir en Argentina.

    Los argentinos consideran las Islas Malvinas parte de su territorio nacional, arrebatado por los británicos hace más de 180 años. Un grupo reunido en torno del obelisco, un monumento céntrico en Buenos Aires, dijo el lunes que recogió 100.000 firmas en apoyo de la reclamación argentina del territorio y el mar circundante rico en recursos.

    La comunidad isleña, que incluye familias que han trabajado la tierra durante nueve generaciones, está arraigada en la cultura británica, y el primer ministro británico David Cameron escribió en el tabloide The Sun el domingo que "mientras los habitantes de las Falkland deseen seguir siendo británicos, estaremos siempre allí para protegerlos. Tienen mi palabra".

    Pero los isleños se preocupan de que ese apoyo británico no esté garantizado. Y en 1982, en momentos en que había conversaciones en marcha entre Buenos Aires y Londres para discutir el estatus de las islas, el gobierno militar argentino invadió las islas provocando una guerra que mató a 907 personas.

    La defensa de las islas desde entonces, con una guarnición numerosa a 12,500 kilómetros (8,000 millas) de Londres, ha sido una carga pesada para los británicos que enfrentan medidas de austeridad. Un columnista del Daily Mirror se quejó al respecto el lunes diciendo que el resultado de la votación "no está en duda cuando los isleños están votando por `dinero fácil'".

    El columnista político Kevin Maguire escribió que el Reino Unido "gasta 75 millones de libras (112 millones de dólares) en tropa, misiles, aviones y buques de guerra para custodiar sus campos de ovejas", un subsidio militar que calculó en 44,856 libras (67,000 dólares) por cada votante de las islas.

    "Es evidente que un acuerdo con la vecina Argentina es la única respuesta sensata a largo plazo para las Falklands-Malvinas", concluyó Maguire.

    Argentina sostiene que los isleños no tienen voz en una disputa que debe ser zanjada bilateralmente, solo con Gran Bretaña. En cambio, los isleños esperan que el referendo les ayude a impedir esa negociación, y quizás hasta persuadir a otras naciones como Estados Unidos para que se pongan de su lado.

    Dos legisladores de la isla viajaban a Washington para presentar los resultados de una votación presumiblemente resonante al Congreso de Estados Unidos.

    "La autodeterminación es un principio en el que se funda Estados Unidos y es un derecho fundamental. Es un derecho que reconoce. Por eso esperamos que escuche lo que sucede aquí hoy", dijo otro miembro de la asamblea legislativa de las islas, Dick Sawle.